Saludo del Presidente de Cantabria
La idea de celebrar cada verano el Encuentro de Música y Academia es una de las más felices que han podido aparecer en la escena educativa y artística de España y de Cantabria. La combinación del talento de maestros consagrados y el de jóvenes prometedores de nivel internacional; de la docencia con el servicio cultural de la música para el deleite de los ciudadanos de toda nuestra región; su proyección al mundo a través de Internet. Todo ello reúne los muchos aspectos positivos de un proyecto bien concebido, singular, y de una elevadísima calidad. Hay que felicitar, por ello, a la Presidenta de la Fundación Albéniz y Directora del Encuentro, Paloma O’Shea, por impulsar en Cantabria una iniciativa tan excelente.
Muchos de estos valores del Encuentro de Música y Academia trascienden el plano artístico para coincidir también con valores en alza en nuestra sociedad, que nos permitan afrontar con éxito el futuro. Valores como el apoyo a la juventud, la educación de calidad basada en la comunicación de sensibilidades, la dimensión internacional, la gran función social y antropológica del arte en nuestras vidas y, por qué no decirlo, la importancia de que Cantabria haga de la cultura una seña de identidad mucho más marcada, tanto en su beneficio espiritual como en su provecho material, dado que una industria cultural puede contribuir significativamente al desarrollo de la comunidad.
Desde el Gobierno de Cantabria, la apuesta por la cultura y la educación serán indudables y firmes en estos próximos años. Y dentro de ese criterio general y de las posibilidades actuales de nuestra región, cultura musical y educación musical han de tener un lugar propio y muy relevante, en atención a las preferencias de los ciudadanos y a una sólida tradición ya existente, y en la que la señora O’Shea ha tenido mucho que ver con su liderazgo cultural. De todas las artes, la Música es la que aún hace resonar en sus vocales y consonantes, hijas de la antigua lengua helénica, el nombre de las Musas y la realidad de un origen donde, sin acompañamiento de instrumento, casi no se concebía ninguna otra actividad artística. La universalidad de la música es, así, una de las bases de nuestra experiencia estética. Acercar a los jóvenes y a Cantabria en general a los géneros musicales magistralmente dominados por los profesores del Encuentro de Música y Academia es, por tanto, una acción que merece reconocimiento social.
Espero que en esta XI Edición el público disfrute de esta privilegiada oferta musical, y que los jóvenes talentos aprovechen a fondo una oportunidad única para recibir el estímulo de sus maestros y del magnífico entorno que ofrece Cantabria.
Juan Ignacio Diego Palacios
Presidente de Cantabria